"Ground Floor of the Brain", selección bilingüe de Rowena Hill

(Lorien Sequera)

Chaos theory

Is there somewhere a butterfly
with two different wings
a variant in markings
bar across one owl eye
chaos cutting through
the mirror symmetry
of the body's sides

like veins in my hands and forearms
two distinct landscapes
purple swollen cordilleras
knots spurs forking
singular and unrepeatable
islands in arid skin
announce their crumbling


Teoría del caos

¿Existirá una mariposa
con dos alas diferentes?
una variante en las marcas
barra en un ojo de búho
lo caótico que atraviesa
la simetría especular
de los dos lados del cuerpo

como las venas de mis manos y antebrazos
dos paisajes distintos
cordilleras moradas henchidas
nudos espolones que se bifurcan
singulares e irrepetibles
islas en la piel desértica
anuncian su desmoronamiento


*


I cut my finger

blood wells drips on the floor
my blood is a beautiful color
blood color
and it has not got old


Me corto el dedo

la sangra aflora gotea en el piso
mi sangre tiene un color bello
color de sangre
y no ha envejecido


*


The end of love

How close to death must I be
before the aching fissure can close
the first split in the all

heart wrinkled and whitered
from crossing the long salt desert
alone

Even the empty silhouette
absence that detained a him
is fading

No words of love left

from the void a rain of gods
surrounds me

splendid with wings or horns
serene and indifferent
beautiful and male


El fin del amor

Qué tan cerca de la muerte debo estar
para que la fisura dolorosa pueda cerrarse
la primera escisión en el todo

el corazón marchito arrugado
en la travesía por el largo desierto salado
sola

Hasta la silueta hueca
ausencia que detenía a un él
se desvanece

No quedan palabras de amor

desde la nada una lluvia de dioses
me rodea

espléndidos con alas o cuernos
serenos e indiferentes
hermosos y masculinos


*


An idea for a poem

It came to me days ago
I welcomed it told it to wait
till I'm not so busy
and now it's sealed

I knead it to make it rise
secrete words in its pores

it's matted and won't unravel

it says keep on pummeling and pulling

it stays a stone


Una idea para un poema

Me llegó hace días
le di la bienvenida y le dije de esperar
hasta que yo tuviera más tiempo
y ahora está sellada

La amaso para que levante
segregue palabras en los poros

está apelmazado y no se desenreda

dice: sigue aporreando y jalando

permanece piedra


Rowena Hill (Cardiff, Reino Unido, 1938). Poeta, articulista y traductora, radicada en Venezuela,  es Profesora de Literatura Inglesa en la Universidad de los Andes, Mérida. Ha publicado los poemarios Celebraciones (ULA, 1981), Ida y Vuelta (ULA, 1987), Legado de Sombras (Monte Ávila, 1997) y Desmembramiento (Taller TAGA, Caracas, 2002). Entre sus traducciones al español se encuentra una antología de poesía metafísica india en lengua kannada, Nombres de lo Innombrable (Monte Ávila, 1991), Poemas de Fleur Adcock (Pequeña Venecia, 1999), una selección del poeta de los marginados de la India, Mudnakudu Chinnaswamy (CONAC, 2005) y una muestra de Poesía kannada (CONAC, 2005). En 2006 bid&co publicó Perfiles de la Noche/Profiles of the Night una muestra bilingüe de la poesía de mujeres en Venezuela, seleccionada y traducida por ella. Son suyas las versiones en inglés de Lover/Amante, (bid&co 2004) y Poemas Selectos/Selected Poems (bid&co, 2009), ambos de Rafael Cadenas. 

Siete poemas de Dira Martínez Mendoza

(Theloopfactory)

El origen de convertirse en sol


La noche es larga/ sacas a pasear a todas tus niñas que viven en tu vientre madre/ leche de aurora se derrama y amamanta / las noches son largas/ esta noche ha sido larga/ que sí es posible estallar como un reflejo en los árboles/en la llama que arde silenciosa en el corazón/ que si/ adentrarse en lo más profundo de un mar que desconoces/ has descubierto la marea en todas sus formas/la penumbra de caminar entre la red matriz / lianas azules y visiones sudorosas/atravesar el miedo como quien atraviesa una pared y la rompe con las manos/ has descubierto que todo absurdo es un color / es geometría/ y resplandece / todo es el temblor y desmembrarse/ todo es el temblor y recomponer/ todo es el temblor tejiendo desde la boca/ desde la garganta y el borde de los dedos los hilos que te unen a la tierra y a todos en la tierra/ todo es el temblor y unir cielo y tierra/ descubrir la honda noche / tu rostro cadavérico frente a otro rostro cadavérico besándose / y volverse día con la fuerza del sol.


*


La noche

La noche es un diluvio en las entrañas
columpiándose.
La noche es en el soñante
una esfera deshaciéndose
vociferando en el silencio
su canto.

Fallecimos como astros
violentísima radiación sideral.


*


El bosque

El primer llamado
es el del bosque

nadie sale ileso
de la voz del fuego,

es el bosque un primer impronunciable asombro niño,

a Dios lo encuentras
en las mínimas hojas
que trasladan las hormigas.


*


Nosotros nos miramos lejos antes de vernos a los ojos/ nos tocamos lejos antes de incendiarnos los ojos/ antes de atravesarnos los ojos/ incendiarnos los oídos / descalabrar los huesos, arañarnos hasta quedar sangrantes/ hasta quedar neón y sangrantes, traslúcidos y sangrantes.

Tus huesos/ tus pequeños huesos ya venían rotos de tu niñez rota/ quise hacerte un canto des-memoriado/ la noche nos abrazaba para convertirnos en pájaros que vuelan en una ciudad que lleva siglos muerta.


*


Destellante

Dicen que las flores comparten sus secretos con quien les ama.

Una mujer tenía una casa. Una mujer abre los ojos y el mundo se vuelve otro. Las flores de van Gogh han empezado a girar tiñendo todo. La noche estrellada gira en su boca, gira en su pecho azul nocturno. Vuelan los zapatos en el aire.  Ha caminado descalza: si, que si es posible sentir dulces enredaderas florecidas en los pies. Si, que si es posible escaparnos por la ventana, romper todos los vidrios, cerrar los ojos y abrir la boca: incendiarlo todo con besos luz.

Si, que si es posible decirnos la verdad sin pulverizarnos los huesos.

Si, que si es posible convertirnos en cuerpos que se reconocen piel brillante en el mar.

Mar, azul verdad profundo.

Mar, decimos mar y se deshacen todos los nudos, tejiendo de nuevo las cuerdas rotas.

Mar, tú que tanto nos conoces.

Mar ¿cuántas veces al día un sollozo te invoca?

La mujer abre la boca y suelta un rayo,  la mujer sopla un sueño en  la ventana y se abre una puerta, la mujer deja un beso en el aire y la tierra se abre en dos. Explotan las noches estrelladas en la cabeza de  una mujer y un hombre al otro lado del mundo: como un destellante acelerador del tiempo.


*


Abismo


Que si y no / y vas levitando a la inversa de cualquier cielo/ esto,  nos decían / es el abismo/ el desvanecimiento / lanzarse en picada desde lo más alto / un sueño se apaga violento y furioso/ un sueño ya sin sed / enumerar  mil vidas como quien va contando con los dedos las noches parturientas / como quien le coloca un número al frío y temblor/  enumerar el día y lo que acompaña el día/  como quien dice: en ese uno que es el sol , todo existe.


 Nombrar con vehemencia es asesinar lo sagrado.  Irse como Orfeo y no pensar si Eurídice ha sido ya bañada con el sol. La duda / la duda, es el amargo veneno.


Atravesar el desierto / salvaje e insensata / desatada. Sí, me digo / por qué no?

Llegar al punto muerto del espejo / la calle ciega /  regresas a ti / tu cuerpo vuelve a ser de sí mismo, en un nuevo nacimiento / balbucear mar, río, árbol / luna / cielo /sol / infinita rosa de los vientos/ agua / agua que corre limpia y libre / y el agua que duele envenenada.


: tirar una piedra en el río / ondas expansivas /hasta romper en mí, la noche.

Llega la mañana y certeza:


Todo lo alado habita en la tierra.


*


Grietas

De todas las grietas
de todas las cicatrices
la tuya,
tan amplias las hendiduras
que entraba todo el aire
y frío.


Dira Martinez Mendoza (Cumaná, 1988) Lic. Estudios Internacionales, especialista en Estudios Avanzados en América Latina.  Ha participado en diversos encuentros nacionales e internacionales de poesía. Colaboradora en revistas culturales y fanzines. Poema suyos aparecen en la Revista Poesía UC (número 160). Cuenta con un libro publicado (N) aves por la Editorial Pirata Cartonera. Forma parte de las antologías Mi país es un Zombie,  Prometeo 97, La paz se escribe sobre lava, Poesía Hembra, 102 poetas Jamming, y A voz limpia. Desde el año 2009 incorporó, en su propuesta poética, intervenciones de cuerpos con poemas. La propuesta de poesía en el cuerpo estuvo participando en White Street Project en Melbourne- Australia en el año 2014 formato light boxes.

Tres poemas de «Pasajero» de Néstor Mendoza

Jean Pierre Díaz


Breve anatomía

Temprano, antes de que despiertes,
abro la ventana, veo el árbol que tapa
el edificio de enfrente.
La construcción avanza
y rápidamente los árboles dejan de ser paisaje.
Las máquinas son grandes
pero no llegan a la altura de los cerros.

Los insectos entran por la ventana y espantan.
(Lo breve asusta y su analogía con la muerte).

Dentro del cuarto,
todo lo que admiro duerme en mi cama,
tiene cuerpo delicado y menstruación.
Ese cuerpo duda,
se cuestiona, mira su cara
varias veces antes de maquillarse.
Por el hábito de amarla,
todo transcurre con poco esfuerzo.

La anatomía es asunto de percepción,
de cómo se vea lo que ella enseña y esconde.


*


Pasajero

El abrazo de los pasajeros
en este espacio limitado;
el abrazo accidental que nadie pide,
que llega como ofrenda.

Cuerpos extraños se acercan,
brazos que sujetan el acero,
hombres con sus viandas cruzadas en el pecho.

Hay un poco de inocencia
en estos perfiles:
algunos cierran los ojos
en un sueño momentáneo,
se dejan detallar, auscultar.
Sin que lo noten, prestan una mueca íntima,
un gesto breve.
Admiro a las personas que duermen
en el autobús, ofrendan el sueño y no lo saben.

El pasajero anciano y el pasajero joven
se encuentran en el mismo asiento,
comparten la misma ruta y no lo saben.
Se dejan llevar a otra avenida, para extraviarse,
mudar de una vez el trayecto establecido.

La mujer que anticipa su parada
se desplaza entre tantos,
rozan su cuerpo y nada dice.

El riesgo me ha hecho que mire a la cara,
ver qué hay en los ojos, si hay maldad dormida.
Gente buena me mira, en el bus, y escarbo
su costado amable, muy adentro.
La mirada serena cuesta mucho.
Repito una oración incompleta,
que me sirva de ángel, que salve el trayecto.

El semáforo es una buena excusa
para pensar en los trámites del día.
Es suficiente la transición
sin pautas del rojo al verde,
es mi casa la brevedad del amarillo,
los tres segundos
que unen ambos colores.


*


Espantapájaros

a Arnaldo Jiménez

Las aves habitan mi cabeza.

Lo que alguna vez fue garganta, ahora es un
pequeño nido que esconde varios pichones:
aunque siempre tengo hambre, nunca me los
tragaría. Solo dejo que estén allí, recibiendo
lombrices y el calor de otras plumas.
Tanta costumbre, tantos vuelos,
ascensos y descensos, cambiaron mi fisonomía.

En este par de estacas cruzadas,
                        sin nadie a la izquierda
ni a la derecha, revive una antigua escena
de centuriones y lanzas en el costado.

Sostengo a diario el peso del cuerpo,
no permito que un hilo suelto invite a la
desnudez. Algunas veces, lo tomo con ambas
manos, con fuerza, nervioso, para que no se
descosa: la tela es demasiado débil.

Los pájaros comen,
mi corazón de trapo late en sus picos.


Néstor Mendoza (Maracay, 1985). Es licenciado en Educación, mención Lengua y Literatura por la Universidad de Carabobo. Obtuvo el IV Premio Nacional Universitario de Literatura con el libro Andamios (Editorial Equinoccio, 2012). Cursó estudios en Literatura Latinoamericana (Upel-Maracay). Forma parte del comité de redacción de la revista Poesía (UC) y de la comisión de cultura de la Feria Internacional del Libro de la UC (FILUC). Sus poemas han aparecido en las publicaciones electrónicas nacionales e internacionales; y en revistas como Poesía (UC) y Alhucema (Granada, España). Los poemas de esta selección pertenecen a su libro Pasajero (dcir ediciones, 2015).

Siete poemas de Pamela Rahn Sánchez

@Deerandbeard

El Acantilado

Dejarlo así
quieto sin alboroto

Entretenido
para que
podamos caminar tranquilos
en la noche

Yo por tú lado
Tú por el mío

Entretejiendo esta soledad con un hilo rojo

Aflojar la cuerda
que los acordes no sean mas que chillidos

Prender la vela
con la luz apagada
apretar fuerte los dedos contra los ojos

Asumir la intermitencia del espacio

Cerrarte la boca con ternura
para dejar de oír tu ronquido profundo

Guardar a la bestia en el cajón

Reencontrarla
luego en otra vida
sabiendo que fue nuestra

Dejarlo así
llamarla
para que acabe con todo

quedarnos en silencio

poner nuestros cuerpos en orden
y volver a empezar

en el borde filoso del acantilado.


*


¿Porque los hombres necesitan hablar?

Un hombre tras una pecera
habla y habla

Y una muchacha se sienta, distante
observando el movimiento de los peces

El hombre sigue
con su cerveza
                          y su musculo verbal
                          y su emoción.


La muchacha tan solo observa
aquella calma absurda en el fluir de las aletas

El le ofrece un cigarro y ella lo acepta

El movimiento del humo
le recuerda a los peces
presos en aquel tanque de oxigeno.

El hombre intenta caminar despacio
quitarle las arrugas a su franela
conversar sobre una montaña o un poema

Aferrarse a cualquier lugar
que logre contener
el silencio.

Algunas sombras los persiguen.

Un rayo de luz les quema las pupilas.

Sin ojos
logran mirarse.

Nunca hubo mejor conversación.


*


El mar sin orilla

Aun recuerdo tus pies
sobre la ceniza de un lenguaje que nunca comprendí
pobres los seres que han mutilado sus lenguas en el olor del mar
Agustín Guambo


Sentada en un mar sin orilla

Había ahogado con sal
todo el delirio que guardaba para la noche

Mi cuerpo ausente pedía a gritos
cualquier otra sombra

Las piñas coladas
hacían su credo entre mis huesos
buscando el instante
en donde el lenguaje
haría ceniza
tu boca

Taladraban en mi mente
los lugares comunes

Vivir sin él
     Comprender la lujuria a momentos
                                         No tener miedo a la locura

La húmeda arena
tomaba la forma de un payaso

un actor capaz de hacer lo que sea

Un mar que amenazaba con ser otra mascara

No sabias reírte de mi cobardía
Bajabas tu traje de baño
de a poco
dispuesto a la desnudez en medio de la noche

Pretendías anestesiar los rostros que iban muriendo
hundidos en su propia eternidad

Me incitabas a una estúpida imitación
Un juego de espejos

Y tu desnudez se volvía cada vez mas ridícula

Tuve miedo y vergüenza

Accedí a bañarme
con un short una camisa un gorro que el mar luego se llevo

Cuando ya no me importaba nada más
mi cuerpo azul se unió al agua
ocupando el mismo transito que los peces

Y tu nadabas hacia el fondo
sin miedo a la noche
o a las tiburones que aletargados en nuestra memoria
nos mordían ya las piernas

Luego volviste
medio ebrio
arrastrando tu sombra
queriendo hacer del tiempo
una semilla en las manos del diablo

pero ya era tarde

Habías mutilado nuestro amor
con un par de palabras
y un traje de baño prestado


Me picaba el cuerpo

Mas tarde te daría fiebre alta

Y yo te abrazaría con cariño
hasta quedarnos dormidos.


*


El público

Es lo mismo:

La ausencia siempre te lleva a la caída

Corres
por el mismo camino empedrado

Los hombres te saludan con las manos mojadas

Después de una larga aprobación
hay muchas formas de complacerte ante el espejo

Pero en el silencio
del vidrio
nada importa

Todo vuelve

Decides ocupar un puesto en el féretro

Lanzarte al agua helada
esperando congelarte
ante el aplauso del público

Escondes tu cuerpo
como quien esconde algo bajo su almohada
porque sabe que es peligroso

Y nadie asume

lo obvio.


*


La paz interior

Cada persona parece levitar
sobre un suelo volcánico
completamente desnuda

¿El verdadero lujo?


El sosiego
que reciben

los rincones.


*


Mi alma tan idiota

Se acerca la filosofía a nuestro cuello

Los dos a oscuras
en posición vertical a la luz
                                                    dormimos sobre sabanas blancas
                                              como si la noche terminara dentro de nosotros mismos.

Una emanación parasitaria

Dos cuerpos pasivos
que se necesitan
pero contener el silencio.

     Se debe a que padecemos de una infinita pereza
     por eso nos concentramos en callar el canto.

Ya el silencio dejo de vernos
                          Se ha vuelto ciego
Abatido por las voces
asume nuestras palabras como monstruos medievales
Derivaciones de una noche borrosa
que fue extraña           porque no pudo ser intima

ajustada como un guante
a nuestro muñón de alma
(citando a Andrade)

Estamos juntos
la cama
Es grande         demasiado grande

Lo sabemos.

El espacio vacío apremia algún calor

Tus piernas sobre las mías
sin rodeo
con un descaro infinito
tan cálidas
que se derriten
encima

y zumban con todo su poder
en mi alma

tan idiota.


*

Pequeña oración al dios azul de la poesía

He descubierto que en el poema siempre hay algo de futuro
un incierto acuerdo con el presente que aun no sucede

Le he dicho al lenguaje:

Deja
en paz
mi vida

Oración

Ficción enternece mi desidia
Ficción turbia ficción apiádate de mi soledad
de mi indomable soledad
de las ganas que tengo de no ensuciar lo rojo

Esa llama rojita que late dentro de mí

Ficción hazme tuya
como yo te hice mía
No me dejes ir
Venga en mi tu reino
Ficción apiádate de mi

Quiero escribir un poema de algo que yo llamo amor

Las luciérnagas van a morir a la luz

Es así como mueren
Suicidas y torpes

El amor es una luciérnaga

El amor no puede ser eso

No el amor en definitiva no es una luciérnaga

El amor es un cuervo

El amor se come a los muertos
y es grande y viril
Y da miedo

El amor es un pájaro
El pájaro mas importante

El amor no es un pájaro azul
Bukowski estaba equivocado

Otra vez me auto saboteo

E s t o y

b i e n

No ves que estoy bien dios azul
que estaba tratando de hacerlo bien

Dios
Pequeño dios azul

Estaba oyendo suaves trompetas en los lugares donde había música
Sí ahora sí las oigo
No estoy confundiéndolo todo

Mis oídos oyen la música donde existe la música

Aquí
hay
música

Tararean en mi oído una canción interminable

Pero sigo reclamando lugares que me corresponden
como ataúdes

Hablando en torno de abstracciones y ausencias

Me gusta sufrir con las palabras
es la verdad

Tal vez no he leído demasiado a Rimbaud
pero entiendo la marca de quien ha querido
transformar su vida en poema

Y ha terminado haciendo del poema la vida misma
Sin siquiera darse cuenta

Por favor no lo hagas
por lo que más quieras

NO LO HAGAS

Déjame ser feliz en el poema dios azul

Solo se escribir de ausencias
de lugares a los que vuelvo para sangrar

Porque la poesía es un puño

Y el amor

El amor es una bestia de miel
que se derrite en mi lengua

El amor prepara un combate

Quiero
combatir
con valentía

Guerrera de trenzas largas
Guerrera post moderna que compite contra su propia voz

Con la sonrisa estoica de quien sabe que ganara
Guerrera que ilumina en la penumbra la cara del oponente

Yo quiero que el poema sea esa sonrisa
esa absurda simpatía por el peligro

Yo quiero que el poema
Sea el blanco de mis ojos abiertos
como lámparas de neón
en el ring

Las voces del público
diciendo entre murmullos
que seré la ganadora

sin siquiera haber comenzado a pelear

Yo quiero que el poema sea eso
algo que muera
iluminándolo todo

o algo que nunca muera


Yo quiero que el amor se convierte en este poema.



Pamela Rahn Sánchez (Caracas, 1994). Realizadora Cinematográfica mención Guión. Creadora del fanzine BIPOLAR. Autora del libro El peligro de encender la luz (2016) y la plaquette Flores muertas en jarrones sin agua (2017). Sus poemas han sido publicados en diversas revistas web. Forma parte de antologías como Cosmoanónimos (Editorial El Dispensario, 2015) y “Amanecimos sobre la palabra” (Team Poetero Ediciones, 2017).

Selección «No» Todos los Poemas de Miyó Vestrini

Intervención y fotografía por Katherine Gomes

El ojo

Colgué de mi muñeca el ojo de vidrio
azul y negro.
No pude recordar quién me lo había regalado,
pero si tienes un ojo medio muerto,
cargar uno totalmente muerto,
en la muñeca,
puede salvarte.
Silenciosos y atemorizados,
cualquier pedazo
de cualquier cosa,
puede
de repente,
decir palabras.
El ojo parpadeó
a las seis de la mañana
cuando me levanté
para preparar desayunos,
desvanecida por la taquicardia del ron.
Se durmió mientras seguía la ruta cotidiana
y le explicaba,
mira,
aquí había un árbol y
ahora unos camiones botan cemento.
Le comenté lo espantoso que es
ir todos los días
al mismo sitio
por el mismo camino.
Llegando a la fundación,
susurró,
llévame a casa, no soporto tus habladurías.


*


XIII
A Germán

Si yo hubiera tenido un padre borracho y alegre,
un padre de esos que cruzan el páramo a caballo,
dejando que el frío cale hondo,
el desconsuelo sería más pequeño.
Si yo hubiera tenido un padre burlón,
de esos que llegan de madrugada
buscando el fogón prendido
y el café
y la cobija caliente,
sabría cantar, beber, enamorar,
como lo hacen todos los padres de pueblos.


*


La historia de O

Cuando despiertes
guarda silencio
descubre el goce

Acepta la desmedida
clama por la sumisión
niégate a los argumentos
enójate por todo exceso de amor

el agua de los sepulcros estará en ti
                                                    agua de rezos y pantanos
lo insoportable vendrá después
cuando el viento levante olas en los estanques
y no puedas ver
                        como desapareces bajo la tierra.

*

El llanto

Siempre hay una habitación a oscuras
para tener lágrimas tras las persianas
sobre las rodillas
el papel se deja amar
y los muebles celebran el silencio.
Es el instante de la certidumbre
de las manos quietas en la mesa de fórmica
tenemos penas
y afuera
todos
todos lo ignoran.

*

XIX

A Mary
El cuello
hermoso y largo
doblado hacia las piernas
piensa
       las palabras los balbuceos el niño el mercado la oficina
       el atardecer los manotazos la cama el café el servicio
       el arroz la literatura el mercado el automóvil el ginecólogo
       las pinzas el éter los parientes el dinero los recibos
       el periódico la muerte la revolución el campo la cia
       los candidatos los ratones el i ching las pantuflas el
       rubor la crema de día la crema de noche el lavado el trago
       la espiral la muerte el mercado la vecina los golpes
       el teléfono las facturas la casa
                                    y grita.


*


Extraño adivinador de palabras

A Alfonso

Mi bebé
niño grande
extraño adivinador de palabras
                                 vas a crecer
con ojos de pomarrosa abiertos a la lluvia
                                 a la escarcha
y serás como de pájaros y faroles
Nunca faltará algún idiota
                                 que te hable mal de los profetas.
Cuando eso ocurra,
márchate al pueblo donde nació tu padre
y búscate una casa
                               donde canten las chicharras.


*


Beatriz

Con pene o sin él,
hay cosas que no se pueden hacer
cuando se comienza a sudar
o cuando duele la próstata.
Por eso se suicidó Beatriz
a los cincuenta y tres años.
No quiso participar en la grotesca ceremonia
del elogio a la decadencia.
Cubrió todos los espejos
y colocó sábanas de satén en la cama..
Se suponía que moriría allí,
pulcra y perfumada,
desoyendo al roedor que le mordía la respiración.
Pero prefirió el sofá,
donde había hecho el amor anoche,
con un fiestero profesional,
alquilado para la ocasión.
Dejó una lista
de equivocaciones y aciertos.
La escritura es lo de menos, anotó,
y estampó su firma con letra pequeña,
para que creyeran que era apócrifa.


*


He preparado tu muerte a plena luz del sol

He preparado tu muerte
a plena luz del sol.
Oirás los demonios
en la penumbra del pecho materno:
yertos
quemantes
esperan por ti.
Hasta la más simple palabra
ruego mato grito muero
será descomunal.
Sumadas las explicaciones de rigor
¿quien atenderá las advertencias,
la voz de alto,
la verdadera ira de los suicidas?


*


La pena

¿Te quedarás un tiempo?

me quedaré
hasta cuando cuentes tu último sueño

no le temas a la calma que ronda
o al ruido de la seda recién lavada

no hagas apetencias de esta desesperanza
de esta desdicha tan simple

¿Te quedarás un tiempo?
claro,

hasta que vengan por nosotros.


Miyó Vestrini (Francia 1938-Venezuela 1991). Marie-Jose Fauvelle Ripert, poeta y periodista cultural. Formó parte de los grupos literarios el Techo de la Ballena y  Apocalipsis. Se desempeñó en el diario El Nacional y la revista CriticArte. Fue agregada de prensa en la Embajada de Venezuela en Roma y jefa de prensa en Cancillería. En dos oportunidades ganó el Premio Nacional de Periodismo. Su trabajo literario abarca poesía, narrativa y dramaturgia. Publicó su obra poética en Las historias de Giovanna (1971), El próximo invierno (1975), Pocas virtudes (1986) y Valiente ciudadano (póstumo,1994). Su obra poética se encuentra reunida en el libro Todos los Poemas publicado por Monte Ávila Editores del cual se ha extraído esta selección.

Dos poemas de Ramón Colmenarez

(Erin Hanson)

Jueves en la mañana


a L.Z 

Hay en tu silencio algo definitivo
y no concibo el futuro.

Tus pasos
Iluminarán una casa distinta
                                                              desconocida 
sin memoria
que la sostengan.

Cambiarán todos los nombres
la juventud será un trofeo
: hay en las promesas
              algo de fantasía:
                                        lo imposible
                                                     sigue siendo
                                                                  un escalón :
Un café enfriándose en la mesa
              que seguirá vacía.



*


Trastorno delirante tipomixto


“Amor, esta ciudad ya no resiste la ira de Dios”
Álvaro Montero

Yo que sigo tu palabra digamos
al pie de la letra
continúo entre la duda y el tormento

¿Hasta cuándo, Señor, me seguirás olvidando? 

Puedo llamar Jerusalén a
cualquier tierra árida por
cuyo nombre aun goteen
las cenizas.
                       
                       Yo sigo tu palabra (                    , me fui para olvidarme de cada calle
                                     pacto: habla del desamparo
                                     pacto: habito entre las bestias del aguacero), Señor volví:
en esta casa somos más de 3 no
apareces oigo tu voz y no
apareces.

El doctor me receta el silencio. 

¿Hasta cuándo el enemigo me seguirá dominando?
Afuera nos aguarda el cólera que
se llevó a Macario

el fin está cerca lo ha
estado otras veces

te hemos elegido entre las promesas                                   a ti más que ciudad eres
reserva
                                                                                                      a ti más que ciudad eres omisión 
a la que llaman reposo y no dejan tranquila
              desde el nacimiento del sol hasta donde se pone

Vamos a enterrar la voz tal como nos 
recomendó el doctor
para que al salir no resulte tan extraño cada paso el
sonido de la cabeza contra la pared el grito de los
últimos días
el pedir pedir pedir un nombre que no me recuerde al río porque también es abandono acá dentro me han enseñado que no existes señor que tengo de madre una avenida larga que mis palabras no soportan los desastres que de noche está bien perderse que debo mantener la compostura y fingir la huida porque yo tan solo yo puedo caminarte entre el desprecio.


Ramón Colmenárez (Carora, 1992)Eterno estudiante de psicología y participante del taller de poesía de la Casa de Letras Andrés Bello. Sus textos han sido publicados en diversos portales literarios y en las antologías Doce con Doce: Antología de la novísima literatura larense, y Anónimos 2.3. Obtuvo mención honorifica en el I Concurso Nacional de Poesía Joven Rafael Cadenas (Venezuela, 2016) donde posteriormente es publicado en la antología del mismo nombre.